Coreógrafa: Gloria Contreras
Música: Sensemayá de Silvestre Revueltas
Estreno mundial: 1962, Teatro Jiménez Rueda
Nueva versión: Gloria Contreras Dance Co., 1965, Nueva York
Estreno TCUNAM: Sala Miguel Covarrubias, 1980 (Nueva versión)
Duración: 7'
Escenografía: Carlos Mérida (1962), Kleómenes Stamatiades (1980)
Iluminación: Kleómenes Stamatiades (1980)
Vestuario: Carlos Mérida (1962), Kleómenes Stamatiades (1980)
Sensamayá o el canto para matar una serpiente. La música de Silvestre Revueltas fue hecha a partir del poema famoso del cubano Nicolás Guillén. Con estos elementos, la coreógrafa construye un ballet de intensidades dramáticas: el hombre, solitario, se defiende de las fuerzas que son superiores a su individualidad y finalmente sucumbe. Hay que añadir que Sensemayá, obra de estructuras cerradas, es una de las obra maestras de Revueltas